discosónico

And the wrath. And the riots. And the races on fire. And the music for tanks with no red lights in sight. Gold is another word for culture. Leads to fattening. Of the vultures. Till this bird can barely fly. And the blood on the cradle. And the ashes you wade through. Got you callin' God's name in vain. Leaved the damned to damn it all! And the wrath. And the riots. And the races on fire. And the music for tanks with no red lights in sight. Gold is another word for culture. Leads to fattening.

17 June, 2009

Anemonah - Cage [2009]

Publicado en 89decibeles.com.

Esta es la segunda edición del primer EP de Anemonah pues la primera se quedó corta en tiraje para toda la gente que lo quiso conseguir. Este lanzamiento es también conocido como EP.1.

Una fuente fidedigna me comentó que las grabaciones de la banda se hacen de forma casera, sin gigantes estudios con la mejor de las tecnologías de por medio, graban lo que quieran y como lo quieran.

Para aquellos que se deben estar preguntando cómo suena Anemonah, pues en su MySpace lo pueden saber en un dos por tres pero adelanto que sus influencias vienen siendo Depeche Mode, Massive Attack, Nine Inch Nails, Joy Division y The Prodigy, entre otros. Adelanto también que no suenan como a ninguna de esas bandas, el sonido es propio y eso es sumamente destacable.

Zeitgeist, filme documental que abarca temas como religión, política y economía, parece ser otro de tantos puntos de partida. No sorprenden entonces sus letras cargadas de crítica social y la influencia que encuentran los muchachos en temas profundos como estos.

Lo impresionante de todo es que, apesar de la grabación casera, la banda logró hacer un EP de calidad universal, cada detalle bien cuidado y un sonido que no tiene nada que envidiarle a los goces de Europa.

"Black 17" es el preludio perfecto a una obra corta que deja sediento de más al escucha. Secuencias bien utilizadas que funcionan como buena escapatoria para el joven alternativo moderno.

Las voces se integran en el segundo track, mismo que le da nombre al disco corto, que sigue una línea musical parecida a la primera canción lo que genera una armonía y conexión sonora perfecta entre ambas.

Pablo (guitarrista) y Byron (bajista) comparten micrófonos la mayoría del tiempo en lo que a veces suena como una sola voz y en otras como dos sincronizadas para no abarrotar el ambiente musical.

De las canciones que siguen es difícil asimilar cuál podría ser la favorita del público pues todas tienen un inmenso potencial de popularidad entre oyentes de la música oscura con tintes de mainstream, esa es la que hace Anemonah.

Yo, personalmente, me inclino por "Insomnia" como la mejor de Cage, corta y dirigida directamente hacia la masa encefálica, donde se queda por días rondando y suplicando una única acción: darle al botón de play nuevamente.

El trabajo presentado en este compacto es una experiencia diferente a lo que se puede esperar de Anemonah en vivo: menos secuencias, sonido más orgánico y crudo, espectáculo visual del primer mundo y una energía desbordante en escenario.

Mientras la banda se esmera en grabar EP.2, que viene con canciones en español, EP.1 es una excelente razón para esperar con ansias.

(9/10)

08 June, 2009

Malpaís - Un día lejano [2009]

Publicado en 89decibeles.com.

Yo me habría vuelto un Beatle para tí. Yo te habría inmortalizado en semifusas. Por fin habría terminado la Inconclusa y dedicado mi famosa Let it be!

Una característica voz femenina introduce un disco que es largo, no lo voy a negar. Una hora y treinta y cinco minutos de Malpaís parecen querer compensar 5 años de vacío en cuanto a música de estudio se refiere.

Simétrico es, 13 piezas de un lado y 13 de otro. Leía una entrevista en que Jaime Gamboa (bajista) comentaba sobre el nacimiento de muchas de éstas canciones; algunas tienen años de existir, mas por sea-cual-sea la razón, no entraron a los anteriores discos.

Decía también, que lo difícil no fue escoger las canciones; lo difícil fue acomodarlas, problema que es evidente en el disco.

De pronto todo parece conocido en la parte introductoria, pues claro, Rosa de un día venía incluida en Malpaís en vivo (2006). Buena técnica, poner a cantar a fanáticos que acaban de comprar el compacto. Otras de éstas viejitas son Bolero yo? y El bazar de Urías.

Ahora, ¿cómo hacerle un review a un disco de Malpaís cuando todo lo que se tiene son sonidos que generan sentimientos casi inexplicables? En ocasiones anteriores me he atrevido a describirles como la música que lo tiene todo para la vida de un costarricense promedio. Para el extranjero debería explicársele como “así sería Costa Rica de ser solo un par de parlantes y orejas”.

El disco transporta desde el más hondo dolor de la vida en el centro de la capital hasta el Caribe latente lleno de calor humano, si se le encuentra. Los amores perdidos, los que están por venir y los que ya están. Malpaís tiene de todo y para todos cuando de letras se trata, pero Un día lejano se queda corto en uniformidad de ritmos.

Por poner un ejemplo, cuando se pasa de Mi cuidad a Canela y miel (canciones seguidas) pareciera un shuffle songs del reproductor de su escogencia.

Y ese es el pecado principal de Un día lejano: la aleatoriedad que se maneja. Si bien cada disco es diferente, un ordenamiento conceptual de ritmos hubiera funcionado mejor. Por decirlo así, solo un drama king borracho quiere llorar y luego bailar para después volver a llorar.

Pero, como en todo, siempre hay aspectos buenos y otros excelentes, pues algunas de las mejores canciones que ha hecho Malpaís se encuentran en estos dos discos empacados como uno.

Derechos de autor, tal vez la mejor, plasma la diversión de la letra (medio sarcástica, medio en serio), de la música y de los músicos. Referencias a Los del Río, Juan Luis Guerra y The Beatles, entre otros, cuentan la historia de un tipo que escribió todas esas famosas canciones pero nunca le pagaron sus derechos de autor, aunque el trasfondo es otro pero queda de tarea.

Destacan también Pronóstico del tiempo, Objetos perdidos, Hila y reta, Mi ciudad y la divertida Tu punto que recuerda a la clásica Son Inú con esa graciosa forma de lírica que simplemente nos hace pasar un buen rato pero que luego nos pone a pensar un poco.

Importante mención a la nueva incorporación de la banda, Daniela Rodríguez (hija del violinista Iván Rodríguez) que se encarga de los coros y hasta tiene protagonismo en canciones como Invocación y Amor, invierno.

Como ya es costumbre, los folletos internos del disco vienen cargados de fotografías atractivas y de las letras del disco. Además, un bonus bastante importante, micro reseñas del significado o historia de cada una de las canciones.

La compra vale la pena (mucho más si se tiene la suerte de obtener una camisa del grupo o un DVD como extras) pero, como conjunto, es difícil de digerir.

Además, Malpaís es una banda que se disfruta mucho más en vivo, así que sirve para practicar las canciones para no pelársela en esos momentos especiales.

(7/10)

03 June, 2009

Taking Back Sunday - New Again [2009]

Publicado en 89decibeles.com.

Adam Lazzara, cantante de Taking Back Sunday, dijo que el título del cuarto álbum de su banda hace referencia al nuevo nacimiento del quinteto, "somos una banda nueva".

El cambio no es tan notable, la línea clásica sigue vigente y al escucharlo uno no piensa en otra cosa que no sea Taking Back Sunday.

Voces más agresivas, el ahora-de-nuevo-famoso hand clap, ah, y un nuevo guitarrista: Matthew Fazzi, quien forma parte de la agrupación después de que Fred Mascherino se alejara de sus canchas.

New Again no es un mal disco y, si bien las raíces de la banda siguen siendo parte de la misma, se notan nuevos tipos de composiciones y arreglos musicales al mejor estilo de a-lo-que-vinimos, al grano, cada vez más frecuentes conforme nos acercamos a una nueva década.

Sin embargo; este álbum tampoco es excelente ni un clásico instantáneo (si es que así se pueden describir sus primeras producciones Tell All Your Friends y Where You Want To Be).

Este material sigue el mismo lineamiento de Louder Now, su trabajo pasado, en que no todas las canciones son extraordinarias pero están acomodadas de tal manera que escuchar todo el disco no es precisamente un bochorno, sin embargo, no brinda una experiencia con la que uno pueda identificarse de tal manera que desee ansiosamente repetirla por el resto de sus días.

Sin pena ni gloria, a medias, diríamos.

Destaca Sink Into Me y su intento por mezclar un práctico mosh pit con un baile de discoteca hipster, primer sencillo del disco por cierto y talvez no uno que los lleve a la cima de la popularidad masiva estadounidense, pero sí uno que podría hacer que aquellos que lo escuchen se interesen en este nuevo material.

Lonely, Lonely, Carpathia y Cut Me Up Jenny mantienen ese sonido radio friendly en partes, desastre total para amantes de Miley Cyrus en otras.

Las baladas de Taking Back Sunday se han convertido en clásicas a lo largo de los años, este disco nos trae dos: Where My Mouth Is y Everything Must Go On; a pesar de no ser las baladas típicas que suelen hacer, son las que la multitud cantaría instantáneamente en un concierto.

Queda algo claro: lo que más se extraña del sonido característico del grupo son los coros que estaban a cargo de su antiguo guitarrista, ese es un vacío que costará llenar.

Mis neuronas dicen, al unísono, me gusta pero no me desvela.

(7/10)

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Alessandro Solís Lerici
Santo Domingo, Heredia, Costa Rica
Amante de la música, estudiante de la vida, pensativo, curioso y aspirante a Periodista.
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