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Un domingo de punk rock no se desprecia solo porque sí. Uno como este, menos. Cuando la otra opción es quedarse en el hogar haciendo absolutamente nada en lugar de disfrutar de un cartel representativo de la escena a un precio ridículamente bajo el camino es solo uno. Ese mismo siguieron los cientos de entusiastas que decidieron hacer del pasado 22 de noviembre de 2009 en Club Vertigo una fecha para el recuerdo. La segunda presentación de Strung Out en Costa Rica fue el plato fuerte de una reunión estelar de músicos juntos en pro del punk rock de calidad.
Es mejor dar primero las malas noticias para olvidarse luego de los puntos grises y rescatar los brillantes. La impuntualidad siempre está de sobra. Los comentarios iban y venían a las afueras del recinto donde los impacientes fanáticos se dejaban decir que todavía no había terminado la prueba de sonido. Lo que no se esperaban es que el sonido fuera a fallar tanto en las próximas horas, al borde de que diferenciar ciertas canciones de algunas agrupaciones presentes fuera difícil. A pesar de las pocas excepciones se puede señalar al sonido como el elemento perjudicial por excelencia de la sesión musical domingueña.
Dejando eso claro, retomemos. Me olvido de los momentos de espera y me adelanto a la primera presentación de la tarde en una crónica que intentará capturar lo más y mejor de este evento internacional.
4:30 p.m.: Seka
Una de las bandas características del movimiento punk costarricense. Saben darlo todo en el escenario y, aunque la tarea de abrir siempre es difícil, se toparon con la suerte de encontrar un público que los respeta y los quiere. Deben de haberse sentido como en casa al ver que les respondían y coreaban himnos como “Canción con Pocos” y “Turrialba”, entre otros que sonaron en esos 30 minutos.
Oriundos de la campiña azucarera los de
Seka supieron abrirse puertas en la escena nacional a lo largo de años de trabajo, lucha y ganas. Como todas las bandas del evento, su incursión era más que merecida y su labor como siempre respetable. Terminaron labores por el 2009 con esta presentación y
se dice que entrarán al estudio próximamente. Entonces pues, vaya manera de cerrar ciclos.
5:10 p.m.: Kurt Dyer & BoyClaxon
“La Doctrina de Eisenhower” sonó de primero, la única original de todo el repertorio. Luego entraría BoyClaxon a ayudarle a Kurt Dyer con la interpretación acústica de algunos temas claves de punk. La escogencia de canciones fue excepcional pero lo que más llamó la atención fue esa voz raspy punketa de BoyClaxon mezclada con las melodías del otrora cantante de Nada.
“Roots Radicals” de Rancid, “Bob” de NOFX, “Blind” de Face To Face y “Swing Life Away” de Rise Against fueron algunos de los covers que deleitaron mientras José Coto y sus muchachos se preparaban para tocar. Al final del evento, Kurt manifestó cansancio y lástima por el sonido pero se mostró feliz de haber visto a Strung Out en vivo; “Yo no los pude ver la primera vez, no estaba en el país. Ha sido mejor por haber conocido a los maes y estar ahí viéndolos como fanática quinceañera.”
5:35 p.m.: Adaptados
Pruebas de batería y bajo sonaban desde que los artistas anteriores se presentaban. Cuando José Coto salió al escenario se notó la presencia de un titán de la música, uno de los grandes artistas de la velada, uno que lleva años viviendo esto y se nota en su fachada escénica. Adaptados, además, vio de frente el primer mosh pit del domingo.
“No Puede Volver” y “Soldado Desconocido” fueron cómplices del nacimiento de la rueda, popular maña de la hermandad que este género tiene por escena. Pero la manía colectiva sucedió cuando Coto nombró a Calle Dolores e invitó a un par de vientos de la legendaria banda a interpretar “Machita Carita”. La emoción era inminente y un puente nos dejaría disfrutar de una interpretación distinta de la original “Indigencia” con los mismos invitados. El repertorio culminó con la favorita, “Egocéntrico”, y una indudable sensación de satisfacción.
6:15 p.m.: Bufonic
Carlos Montero, vocalista, lucía cansado y nervioso, abrirle a Solocarne era asunto de suma importancia para su persona ya que, en sus propias palabras, para nadie es un secreto que son una de las grandes influencias de Bufonic.
De todos los grupos, a Bufonic fue al que le fue peor con el sonido. Como siempre, su música es bien recibida con o sin fallas. Abordaron temas de su aclamado debut, Siempre Derrota el Mal, y una gran sorpresa: el tema “Inalcanzable” de la difunta banda Nada es Diferente en la cual Carlos también cantaba.
7:00 p.m.: Solocarne
Un recibimiento gigantesco y, de no ser por Strung Out, las luminarias de esa noche. Todo les funcionó a la perfección, el sonido los trató casi tan bien como el público. Con tan solo un demo y luego de cinco años de no presentarse en vivo, Solocarne se lució como uno de los platos fuertes de la jornada. El concierto estuvo espléndido, “Desaparecí”, “Confusión” y “Juegos, Modas y Masas” fueron la plataforma para una inyección de adrenalina y nostalgia que duraría poco más de media hora.
Pocas veces se ve un público tan compenetrado con una banda local en un evento internacional pero
José Esquivel (vocalista, mejor conocido como
Chepe) y sus secuaces lo lograron y en sus rostros se mostraba una gran dicha. No solo hubo rueda, el
crowd surfing se veía épico también, la gente se volvió loca y el apoyo fue fenomenal. Sale primicia feliz: Solocarne no piensa quedarse solo con esta presentación, tienen planes de grabar material en estudio dada la reacción que han obtenido con su regreso (fuente:
El Chivo de 979). Si eso llegara a suceder sería uno de los lanzamientos más esperados del próximo año. Por ahora se han ganado la nota máxima con su regreso.
8:00 p.m.: Strung Out
Como antesala, en una corta plática con Jordan Burns (baterista) y Jake Kiley (guitarrista) comentaban que la vez pasada se sorprendieron con la calidad del público costarricense, que estaban bastante emocionados y esperaban una presentación igual de memorable. “Todos nos sentimos afortunados de poder venir a Costa Rica, hay tanta gente que realmente disfruta nuestra música y luego de tocar acá la primera vez obviamente teníamos que volver una segunda” comentó Burns.
Unas horas más tarde Jason Cruz (voz), Chris Aiken (bajo) y Rob Ramos (guitarra) se les unirían en un escenario que llevaba horas calentándose para ese momento. “Ultimate Devotion” daba inicio a la puesta en escena de los californianos que rockearían la casa por cerca de hora y media, sin cesar. Los minutos se sentían como segundos cerca del escenario donde cientos de sudorosos fans intentaban revivir lo que hace tres años, cuando Strung Out fue la primer banda de punk grande en presentarse en Costa Rica.
Jason Cruz pedía más monitor de voz en todas las canciones, se notó ansioso al no poder escucharse bien a si mismo y pasó gran parte del show cerca del amplificador. Sin embargo, su energía permaneció alta durante todo el espectáculo, dando una lección de que aunque algo falle constantemente el show debe continuar, como dice el viejo y cierto refrán. Aparte de un buen sonido pedían, inclementemente, shots de Jägermeister para amenizar aún más.
Cruz aprovechaba entre algunas canciones para refrescar a los seguidores tirándoles agua para alivianar el calor humano. Demostrando que la música todo lo puede, nos encontrábamos observando una fiesta, a pesar de todo. Entremezclando clásicos como “
Velvet Alley”, “
Analog” y “
Matchbook” con “
Crashcrashradio” y “
Jack Knife” de su más reciente disco,
Agents of the Underground, los veteranos mantenían al público con un movimiento tan acelerante como el suyo.
Al final del viaje el único sinsabor continúo siendo el sonido pero eso se olvidó fácilmente al ver a una banda dedicada al 100% con sus fanáticos, no dejando que factores ajenos al público impidieran que disfrutaran del concierto. Eso es de admirar, el punk no se trata de divas, se trata de un escapismo que sin importar las circunstancias tiene que llevarse a cabo.
Ya lo sabemos, las probabilidades de verlos en vivo nuevamente son altas. Solo hay que esperar.